2021/04/24

De aquí al cielo (Poemas-1984-2021)

 


México, Casa Unida de Publicaciones, 2021.

Prólogo

HIJOS DEL MISTERIO

Alfredo Pérez Alencart / Universidad de Salamanca

 

I

Nace la palabra hecha verso bruñido cuando el alma necesita que todo recomience, que la luz sobreviva dentro de todo lo que ensombrece el tránsito existencial. Y esa palabra se pergeña y se anota para dejar constancia de lo que emociona o indigna al escriviviente. No es fácil hacer esta tarea de trasvase, máxime si se elige el temple de la Poesía como forma de comunicar (y participar) lo decantado desde el yo trascendental.

La Poesía nos permite regresar hasta el Origen o proyectarnos hacia lo que está por venir: solo así el canto es celebratorio, reinstalando lo sagrado sin reparar en la certidumbre de finitud que acompaña a quienes se desanclan de la fe. El poeta que asume su destino creyente ofrece sus frutos cual ofrendas para aproximar al hombre a la esfera de Dios, entroncando la poesía que escribe con la Poesía del Amado, baluarte eterno de salvación y esperanza.

 

II

La fe es una nostalgia intensa

de los momentos fundadores del ser

de la Palabra

dicha desde las entrañas del silencio

la fe se opone a la muerte

y grita su impotencia

afirmando la vida

que agoniza todos los días. 

Así escribe el poeta que ahora presento, el mexicano Leopoldo Cervantes-Ortiz, junto a su cosecha de lo que sembró durante más de siete lustros: De aquí al cielo (1984-2021), un ofrecimiento ejemplar de poesía teológica, donde se advierte su pertenencia al Reino, pero también su clara pasión en contra de las sesgadas imposturas cúlticas (“Creemos superar el hábito religioso y los lugares comunes, / pero el lenguaje nos traiciona siempre”), centradas solo en la adoración y muy alejadas de la realidad que nos rodea: “Viene el Espíritu a derramar calor / en las gélidas estepas de la desolación / de la injusticia como forma de vida / del nihilismo anquilosado y yerto…”.

O también: “Un viento fuerte que viene de lo Alto. / Viento liberador de todas las esclavitudes: / odio, temor, injusticias al por mayor. / Viento divino que sacude las ventanas, / las conciencias, los poderes transitorios…”.

 

III

Estamos a la intemperie, pero buscamos la Fuente que trasciende lo mundano: los creyentes que se expresan poéticamente, o los poetas que se decantan hacia lo sagrado, se saben descendientes del Misterio y proclaman su religación con el fundador del Reino. Recordemos los versos de Rubén Darío ¡Torres de Dios! ¡Poetas! / ¡Pararrayos celestes, /que resistís las duras tempestades, / como crestas escuetas, /como picos agrestes, /rompeolas de las eternidades...”. Pero esta desocultación viene de muy atrás, especialmente cuando se trata de los profetas-poetas bíblicos.

Cervantes-Ortiz se reconoce de dicha estirpe y confiesa: “…somos misterio y hacia el misterio vamos / somos silencio y con la palabra regresaremos / el vacío que nos piensa y nos hace existir / está lleno de vida y de universo…”. El silencio hace posible la escucha e intensifica la presencia presentida del Amado, la distancia y aproximación a lo Absoluto: “…acaso el silencio sea la mejor plegaria, / capaz de tomar por asalto las alturas divinas”.

El silencio habita soberano en esta obra, posiblemente como reacción al excesivo parloteo dentro y fuera de las iglesias.

 

IV

He aquí un libro antológico, vertebrado en ocho secciones conteniendo cincuenta y cinco poemas, muchos de ellos con el tono del clamor profético. Anotemos porciones de un texto de lectura recomendable, "El lenguaje de Dios es el silencio:


Haces falta Señor

en esas noches abandonadas

al amparo del silencio

en esa niñez desangelada

que sale cada vez más rápido

de la inocencia

 

Haces falta en la mesa del pobre

en su estómago y en su corazón

en la mesa del rico

con alma hueca

pletórico de vacío

 

[…]

 

Lo mismo sucede en otro de sus textos, cuestionador de prácticas religiosas de fachada: “…a qué venir hasta los bordes humanos / para decir su incomprensible verdad / a qué dejarnos con los oídos atrofiados / de tanto grito instituido y adocenado / por los nefastos mercaderes religiosos / si su voz es tan nítida y con todo el furor / que preside sus vastos silencios / es posible advertir cómo sueña cómo lanza / sus puentes callados sus gestos de loco / hasta que logra quitarnos el sueño / y los sueños se llenan de su nombre / impronunciado… / Haces falta en el bocado que nos nutre/ dejando seca nuestra conciencia / en nuestra religión santa y pagana / vendida al peor postor…”.

 

V

De aquí al cielo es el resultado de largas vigilias desprovistas de ritos, una metanoia espiritual que corona la trayectoria poética y teológica de Leopoldo Cervantes-Ortiz, heterodoxa, sí, como fue y seguirá siendo el ejemplo del Maestro, aquel Amado galileo cuya “cruz nos llama a todos”. Con voz austera y con inusual autocrítica cristiana, reconoce: 

 

Tenemos fe

pero en dosis nunca suficientes

para cambiar el mundo

 

Esperamos la acción de lo alto

movimientos celestiales

que suplan nuestra inacción

e indiferencia…

 

VI

Esta antología alberga textos de diferentes temperaturas, todas ellas pertinentes para el propósito lírico o narrativo de cada poema. También encontramos citas, referencias u homenajes a poetas y músicos, como Rilke, Borges, Olga Orozco, Milosz, Bach, Montes de Oca, Santa Teresa, Haendel… Cervantes-Ortiz muestra su capacidad para escribir sonetos de excelente factura, además de villancicos, prosemas, coplas, paráfrasis y versos libres que cantan al Amor en su búsqueda de la casa del Padre.

El Amado se instala en el corazón que no es piedra y permite el goce transparente de la vida interior, lejos de los cristales de la soberbia: “… ese Dios que llegó para quedarse / en medio de la vida/ es el mismo que a diario nace y muere / en los pliegues del tiempo mientras ama / y se ofrece a sí mismo para siempre”.

 

VII

Concluyamos. Leopoldo Cervantes-Ortiz ha reunido todo lo bueno que hasta 2021 ha ofrendado a Dios, tanto sus versos que atañen a la tensión espiritual del hombre como los de que tratan sobre la justicia social, tan necesaria para quienes se reconocen seguidores del Amado Galileo, además de fervientes defensores de la inspiración divina del contenido completo del Libro de los Libros. Muchos lo pregonan, pero se centran en un cristianismo “genital” o en los pecados sexuales de otros; casi nunca se flagelan por los pecados sociales propios y de otros líderes a quienes, en la práctica, parecieran adorar al mismo nivel que a Dios.

Por ello, este hijo del Misterio —que tiene el Cielo como meta—, sabe estar a ras de suelo para seguir las enseñanzas de Jesús:

 

Si he de ser prójimo

de quien grita su desnudez

en cualquier esquina

tengo que bañarme

en las aguas del amor

 

No basta con mirar lo amado: hay que implicarse desde la desnudez esencial, el dominio del lenguaje y el abrazo genuino.

Éstas son las posesiones del teólogo Cervantes-Ortiz; éstas las muestras de su conciencia lírica.


2020/07/11

Juan Amador: documentos militantes desde Villa de Cos (1856-1872), sel. y nota introductoria (2020)


México, Centro Basilea de Investigación y Apoyo-Comunidad Teológica de México-
CETELA-CMIRP-FLATER, 2020.

Rescatar la figura de Juan Amador es ante todo sacar a la luz el caldo de cultivo que permitió asentar la opción religiosa disidente articulándola a una cultura política liberal que se había radicalizado con las luchas iniciadas en 1854 que llevaron a la Constitución liberal de 1857 y con la Guerra de los Tres Años que condujo al triunfo de las Leyes de Reforma, constitucionales a partir de 1873. Interesarse por Amador es la premisa indispensable para entrar en el rescate de una memoria colectiva mexicana aun en buena parte desconocida, vale decir la memoria del liberalismo popular mexicano de mediados del siglo XIX y de sus raíces religiosas disidentes.
JEAN-PIERRE BASTIAN

Algunos lectores de Villa de Cos, Zacatecas, pudieron desde el uso íntimo de la razón, interpretar y tomar una postura respecto al contexto político y religioso. Dichas ideas fueron compartidas con otros individuos en espacios generalmente dominados por la Iglesia católica, donde no fueran escuchadas y no pudieran crear posturas revolucionarias. Quienes compartían la opinión de aquellos lectores se reunieron en espacios privados que conformaron una esfera social, desde la cual pudieron discutir temas afines en torno a impresos como libros, prensa, folletos o la Biblia. De esta manera la secularización, los espacios y las esferas permitieron explicar la disidencia religiosa a partir de las ideas liberales que se oponían al statu quo y dominación de la Iglesia católica.
CHRISTIAN M. BARRAZA LOERA

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PRESENTACIÓN DE JUAN AMADOR: DOCUMENTOS MILITANTES DESDE VILLA DE COS (1856-1872), EN LOS 150 AÑOS DE LA IGLESIA PRESBITERIANA EL SINAÍ
Christian Manuel Barraza Loera
12 de julio de 2020

Quiero agradecer a Leopoldo Cervantes y Dan González por considerarme en la presentación de esta obra que tiene a bien reconocer el trabajo de Juan Amador como precursor de la Iglesia el Sinaí en Villa de Cos, Zacatecas, que celebra 150 años.

El trabajo realizado por Leopoldo Cervantes discute las diferentes visiones y propuestas sobre el inicio de la Iglesia Presbiteriana en México y Zacatecas, con esto pone en evidencia el necesario análisis para encontrar el origen de la misma. Así, el texto que nos presenta no sólo se convierte en esta antesala que rescata las diferentes discusiones sobre el origen, sino que también permite generar mayor identidad histórica entre sus integrantes, además de convertirse en fuente obligada para quienes quieran adentrarse, desde la perspectiva histórica, en el tema de la incursión de religiones no católicas a México.

Antes de continuar quiero aclarar que mi intención en esta intervención, será recalcar la importancia que hay en los datos que retoma Cervantes Ortiz, mismos que nos permiten identificar a los personajes que promovieron la creación de un grupo evangélico que disintió de la Iglesia católica, y que debió enfrentarse a un contexto político, social y cultural adverso, debido a la memoria colectiva que marcaba la intolerancia de culto desde la Constitución de 1824.

Pese a que la intolerancia de culto no cesó ni con la Constitución de 1857, ni con las leyes seculares del periodo de Reforma, este grupo (el disidente) fue in crescendo poco a poco hasta convertirse en una congregación fuerte que permitió un trabajo bilateral entre el gobierno y ésta, es decir, mientras que la congregación acataba las leyes y legitimaba con esto el poder del Estado, éste “protegía” el libre credo y asociación de los ciudadanos.

Así, la obra que se presenta ahora: Juan Amador: Documentos militantes desde Villa de Cos (1856-1872), nos contextualiza en el periodo del constituyente tras el triunfo liberal del Plan de Ayutla, pasando por la Constitución de 1857, Leyes de Reforma, II Imperio y el definitivo triunfo liberal tras la caída de éste último, lo que nos permite entender que la creación de estos documentos estuvo rodeada de cambios políticos constantes.

Por otro lado, la mayoría conocemos o habremos escuchado hablar de Juan Amador, de quien Leopoldo Cervantes ya ha realizado previas investigaciones, y que ahora ha hecho bien al ubicarlo en su espacio geográfico como lo fue Villa de Cos, Zacatecas, pues nos permite darle mayor identidad.

Nadie mejor que Dan González podría describirnos el espacio que posiblemente inspiró a la creación de estos documentos, no obstante, Juan Amador logró hacerlo en su folleto titulado: Apocalipsis o Revelación de un Sansculote, en el que inicia hablando de una Villa como punto de partida, haciendo suponer que se trataba de Villa de Cos, de la que señaló el contexto político, social y religioso de aquel lugar, resaltando las largas distancias que había entre una y otra población, así como las pocas personas que las habitaban.

Resaltando este distanciamiento geográfico entre las poblaciones, o bien podríamos decir entre Cos y la capital zacatecana, Amador llegó a reclamar la poca presencia eclesiástica en zonas rurales como seguramente pasaba en aquel momento en la Villa, además de que no tenían la calidad moral para predicar con el ejemplo, datos que podemos encontrar en el Sansculote y en muchos de sus artículos publicados en La Antorcha Evangélica.

La importancia de estos datos, resuenan cuando conocemos el interés que tuvo Amador por el evangelio y por procurar que la población lo conociera, cumpliendo otra de sus demandas que era la democratización de los saberes religiosos.

Finalmente, la interpretación que hizo en el Sansculote, evidenció además de su anticlericalismo, su desprecio al régimen santanista y a la reproducción de las prácticas y formas asociativas del Antiguo Régimen; es decir, las que se oponían al pretendido sistema republicano, democrático y moderno propuesto por los liberales.

Por otro lado, me parece importante resaltar la manera en que inicia el documento, un epígrafe que engloba los hechos histórico- políticos con que inició el movimiento disidente al catolicismo. El epígrafe como podrán leer, es una cita de Juan Amador en el discurso que dirigió al pueblo de Villa de Cos, Zacatecas para jurar la Constitución, un acto solemne que se había realizado desde las primeras constituciones, al igual que, en cada momento que una autoridad civil tomaba un cargo público. Por qué me detengo justo a analizar este fragmento, bueno, pues primero porque sigue mostrando el apego que había entre el cuerpo político con la religión, recordando que en aquel entonces este tipo de actos era legitimado por la presencia eclesiástica, sin embargo, la propuesta que hacía Amador no hablaba del clero católico, sino que iba más allá, o sea, legitimar el poder a través del objeto que utilizaba el clero para legitimar; dicho de otro modo, legitimar el poder civil con los textos sagrados, sacando de la ecuación a la Iglesia católica.

Esto se puede traducir con el inicio de una cultura política secular, aunque no laica, pero sí que comenzaba un proceso de separación entre figuras religiosas para enfocarse en los objetos sagrados. Entonces, además de resaltar a Juan Amador como liberal radical y anticlerical, también es interesante ubicarlo en su justa posición como precursor del protestantismo en México, pues al analizar la influencia que dejaron en él las lecturas ilustradas, podemos entender su posición separatista que también se vio influenciada, evidentemente, por la presencia de un extranjero como lo fue Grayson Mallet Prevost, pero, sin eliminar su poder agente, individual, su libertad de decisión y de acción que terminó por provocar la separación entre un grupo de personas en aquella Villa, con la Iglesia católica desde los primeros años de la década de 1860, adscribiéndose a la Iglesia Presbiteriana a partir de 1872 cuando llegó el primer misionero estadounidense de nombre Paul Pitkin, que había estado en Colombia antes de ser enviado a aquella Villa.

Leopoldo Cervantes no deja afuera las primeras relaciones que hubo entre la congregación de la Villa con los bautistas, hecho que está señalado en los primeros número de La Antorcha Evangélica, donde también están señaladas las primeras relaciones que hubo con los colportores establecidos en Nuevo León y que dependían de aquella Iglesia; aunque posteriormente se relacionarían con los agentes bíblicos enviados por Melinda Rankin.

El inicio de la Iglesia Presbiteriana no puede estar siquiera alejada del contexto político, recordemos que de no haber sido por todos los eventos surgido durante el periodo de la Revolución de Ayutla y de las Leyes de Reformas no habría sido posible la Ley de Libertad de Cultos en diciembre de 1860, y que decir de la libertad de imprenta que dio pie a la difusión de ideas alternas al catolicismo o a la difusión de textos bíblicos; también, a la libre asociación que permitió la lectura bíblica para formar posteriormente grupos evangélicos.

Hay que precisar que fue en Villa de Cos, Zacatecas, donde la presencia de liberales como Amador y Cosío, permitió la formación de un movimiento evangélico que no se debió a situaciones azarosas, es decir, se debió a un cúmulo de eventos que permitieron a estos liberales, construir una alternativa religiosa, eventos que Amador dejó expuestos en el Sansculote, en su discurso al pueblo de Villa de Cos, en su crítica a los papás, artículos publicados en La Antorcha Evangélica, etcétera.

El inicio del o de los protestantismos mexicanos, no pueden quedar exentos del contexto político de la época, si bien tuvieron agencia propia, también se deben a estos, por ejemplo, en los primeros años del México Independiente, un inglés James Thomson, a quien Carlos Martínez ha trabajado a profundidad, intentó repartir biblias en México, aunque sin el triunfo esperado, pues la política y sociedad intolerante del momento no lo permitió, pues el hecho de que la Constitución de 1824 marcara a la religión católica como única y protegida por el Estado sin tolerancia de ninguna otra, cerró las puertas al posible trabajo evangélico o distribución de biblias de otros extranjeros, lo que no quiere decir que no se haya hecho; el caso de este inglés fue tan desafortunado que terminó siendo perseguido por la población de Aguascalientes y Zacatecas por intentar vender sus biblias; entonces, se debe observar en su total contexto el surgimiento de la disidencia y el arribo de agentes bíblicos, para después observar el arribo de misioneros provenientes de diversas iglesias como presbiterianos, metodistas, congregacionales, bautistas, etcétera.

Dicho de otro modo, el surgimiento de la Iglesia Presbiteriana en Zacatecas no se debe al hecho de que Paul Pitkin hubiera llegado a México en 1872 junto a Maxwell Phillips y Henry Clifort Thomson, quienes también pertenecían a la Iglesia Presbiteriana del Norte y quienes ocuparían la plaza de Zacatecas después de que Pitkin dejara dicha congregación. A su arribo encontraron una congregación hecha, y que sí había estado favorecida por las relaciones que el Dr. Prevost había hecho previamente con Melinda Rankin y la Iglesia Presbiteriana en Filadelfia, pero, cabe aclarar que estas relaciones no hubieran tenido ningún efecto si no hubiera sido por la determinación política y apego que tuvo Juan Amador al evangelio.

2019/10/23

Biblia, cultura y literatura en los 450 años de la Biblia del Oso. Ensayos (2019)


México, Casa Unida de Publicaciones, 2019.

Al publicar, en 1569, su versión castellana de las escrituras sagradas cristianas Casiodoro de Reina estaba muy consciente de la importancia de su empresa, llevada a cabo, como escribe en la “Amonestación” que inicia su texto, en el destierro y la pobreza, con su libertad y vida en constante peligro, acechado y asediado sin cesar por la Inquisición española. Lo que está en juego, afirma Reina, es la gloria de Dios y la salvación humana. Por ese doble objetivo trascendental lo arriesga todo, en lo que considera la tarea crucial de su momento histórico: la entrega de la Biblia al pueblo español en su lengua propia. Esa excelsa obra no es una insignificante nota al calce en la historia intelectual y espiritual de su patria: es una expresión medular de las soterradas pero vigorosas, perseguidas pero vigentes, corrientes erasmianas y reformadoras en la España del tradicionalmente llamado Siglo de Oro.
Esa intención de Casiodoro de Reina, nacida en el exilio y la persecución hace 450 años, es rescatada, con mucha elegancia literaria y profundidad conceptual, en esta valiosa colección de ensayos de Leopoldo Cervantes-Ortiz. Todos los que creemos en la conjunción de espesura intelectual y exquisitez literaria agradecemos profundamente a Cervantes-Ortiz ésta, su más reciente, pero definitivamente no su postrera, contribución literaria.

Luis N. Rivera Pagán
Profesor emérito
Seminario Teológico de Princeton

2019/07/11

Mujeres, dignidad y ministerios. Miradas bíblico-teológicas (2019)


México, CUPSA, 2019.

“La ordenación de las mujeres no es el tema, sino la evidencia”, respondió la Dra. Sandra Villalobos a la pregunta sobre la desigualdad que sigue tan presente en muchas iglesias y que continúa imponiendo a la inmensa mayoría de sus miembros el silencio, la marginación y el no acceso a los ministerios oficiales de las mismas. Este hecho, violatorio de los derechos humanos más elementales de las mujeres, sigue siendo visto y aceptado en el patrón de la “voluntad divina”, como si la divinidad cristiana se guiara, necesariamente, por los caprichos y mezquindades propios de la cultura patriarcal, con la que tantas comunidades de fe se identifican, incluso inconscientemente. En ese sentido, se ha demostrado, desde hace décadas, que las porciones bíblicas en las que supuestamente se basa ese comportamiento eclesial han sido interpretadas con un innegable sesgo ideológico que intenta perpetuar el dominio de los hombres sobre las mujeres.


Este volumen reúne artículos, ensayos, sermones y conferencias que buscan dar fe de un periplo personal por los mares de la incomprensión eclesial y del rechazo de los ministerios femeninos como algo contrario a lo deseado por el Dios de las Escrituras judeo-cristianas y por Jesús de Nazaret, en el espíritu liberador de las hijas de Zelofehad (Mala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa; Núm 27.1-11). Ellas obtuvieron la herencia que merecían por derecho y por una nueva ley que hizo pedazos el esquema patriarcal. Fruto del conflicto directo y de la confrontación, incluso formal en foros oficiales de decisión, estos textos quieren ser un testimonio vivo de los avances que se han logrado en esta materia, a pesar de la resistencia de algunos cuerpos eclesiásticos completamente masculinos. Siendo parte de la experiencia del autor, de las comunidades y de las personas allegadas al mismo, ofrece una lectura subjetiva de los temas y sucesos expuestos, pero con la certeza de que recoge los avatares, sinsabores y esperanzas de quienes continúan bregando por el cambio eclesial, social y político.

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MUJERES, DIGNIDAD Y MINISTERIOS, MIRADAS BÍBLICO-TEOLÓGICAS, DE LEOPOLDO CERVANTES-ORTIZ
Sandra Villalobos Nájera

30 de octubre de 2019, Librería Papiro 52, Ciudad de México

Considero que se trata de un texto importante y necesario para la reflexión acerca de la participación de las mujeres dentro de las comunidades religiosas y en general de las iglesias. No es pues, aunque el propósito principal en esta serie de textos, si bien se concentra de manera primordial en los procesos ligados a la Iglesia Presbiteriana, un caso de excepción, sino desafortunadamente una desigualdad que cruza por muchas comunidades y muchas iglesias, y es justo por ello que esta serie de textos resultan necesarios para la reflexión.

El libro, entonces, es un conjunto de textos que el autor, como él mismo menciona, fueron producidos dentro de la coyuntura que en 2011 representó la realización del Concilio Teológico por parte de la Asamblea General de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México para discutir la ordenación de las mujeres a los ministerios.

Este conjunto de sermones, artículos, ensayos, ponencias y conferencias, nos va llevando a través de su organización a ser parte de la reflexión que el propio autor ha ido desarrollando como agente dentro de este mismo proceso.

Leopoldo Cervantes-Ortiz dice al inicio:

Como miembro de la misma [refiriéndose a la Iglesia Presbiteriana] durante toda mi vida, y habiendo experimentado (dentro de ella) una evolución espiritual y teológica que me llevó a tomar partido por una comprensión saludable de dichos ministerios desde 1992, aproximadamente, no creo que sea posible soslayar el hecho de que esta iglesia enfrenta ahora mismo una serie de desafíos, ante los cuales algunas respuestas han sido tímidas, tardías y en ciertas ocasiones, hasta muy lejanas a la realidad. Seguir limitando el acceso a las mujeres, aun cuando se sigue aceptando que cursen los mismos estudios que los hombres, es una de ellas.

Y frente a esta timidez tardía y lejana a la realidad, Leopoldo Cervantes-Ortiz decide, conocer acerca de los temas, dar seguimiento a los procesos y pronunciarse de manera directa y abierta, como cuando menciona que, las “las mujeres son imprescindibles, su aportación es invaluable para el proceso revolucionario de liberación de la Biblia misma”.

A través de sus 15 apartados el autor nos lleva a la revisión de los textos bíblicos y la recuperación reivindicativa de mujeres como Tamar, Rahab, Eva, Miriam, Rut y Betsabé; a la propuesta teórica de teólogas como Schüssler Fiorenza, Althaus-Reid, Susan Haskins o Elsa Tamez, por mencionar sólo cuatro de una larga lista de propuestas teóricas revisadas, pero también la revisión de sobre género desde perspectivas como la de Lagarde o Barbieri. Hace crítica de textos que enmarcan la profunda desigualdad a través del paternalismo y sexismo exacerbado de quién defiende su privilegio a costa de negar los derechos de otras.

Asume la invitación a tomar postura sobre el género e incluso cierra hablándonos de la masculinidad y el patriarcado, y la masculinidad teórica.

Es un libro que cuenta con un breviario de todo esto, y no digo breviario por decir que es pequeño, pues es un trabajo de profunda reflexión, sino porque la mención y puntualización de esta problemática en cada uno de estos niveles (teológico, eclesial, comunitario y personal) requiere de varios otros volúmenes, que espero Leopoldo tenga contemplados.

Hablar de la desigualdad en el reconocimiento de la participación y los ministerios de las mujeres, como lo dice el propio Leopoldo no es solo una cuestión de cambios normativos o institucionales, sino de profundos cambios en el orden de convivencia y en las estructuras que se han erigido como inamovibles y perpetuas, requiere del reconocimiento y reivindicación de las propias mujeres, pero también de los varones. Y comenta:

La parte masculina de la Iglesia debe asumir con humildad que ya no es posible esconder “debajo de la alfombra” las consecuencias negativas y hasta nefastas de la promoción de un sistema que ha mostrado sus debilidades y que, en estricto sentido, está agotado en su propósito de reflejar de la mejor manera los planes de Dios.

En su apartado “Dignidad, libertad e igualdad humanas según la Biblia: una iglesia más democrática e inclusiva”, dice: “Uno de los problemas que las iglesias han enfrentado es la articulación entre la participación de hombres y mujeres en igualdad de circunstancias. El sueño de una iglesia más democrática, esto es, de una comunidad en donde el servicio, la misión y el poder se ejerzan y practiquen de la manera más horizontal posible se ha cumplido parcialmente”. Hace la comparación de como en el ámbito sociopolítico la política de cuotas ha contribuido de alguna manera a lograr cierto equilibrio y como esto no se ha aplicado a las iglesias. Y atinadamente dice: “Lamentablemente, democracia no es sinónimo de inclusión y por eso la lucha no termina sino hasta que se alcanzan prácticas comunitarias justas y equitativas”.

Más adelante, en “Sabiduría y ética en las mujeres de la Biblia, dice: “La alteridad femenina en la Biblia resuena fuertemente en diversos textos y personajes, lo cual plantea la necesidad de un modelo hermenéutico que permita entenderla mejor y proponerla como un modelo que, evidentemente brota de las Escrituras, aunque en ocasiones haya mucha resistencia para aceptarla como tal”. Y nos lleva por Proverbios para decir:

…con base en que existe una confrontación de ámbitos: en uno, la mujer está un tanto limitada o confinada al “espacio hogareño”, un espacio supuestamente restringido de sabiduría para una aplicabilidad inmediata e intrascendente socialmente. Y por otro, la personificación femenina de la mujer se encuentra en la calle, es decir, en un espacio donde la sabiduría y la ética se ponen al servicio de las necesidades comunitarias. Se trata claramente de una voz urgente que busca “evangelizar” a quienes desconocen las bondades del temor de Dios.

Esto no sólo es, pues, una revisión de Proverbios, sino de las miradas acerca de los espacios y visiones acerca de las mujeres con las que aún en nuestro hoy convivimos de manera cotidiana, una que limita a esta aplicabilidad inmediata e intrascendencia social y la otra que ya no solo es una invitación a la participación pública, sino la urgencia de un derecho que debe ser ejercido. Lo que es reafirmado con la frase siguiente: “…las mujeres de Proverbios son, por supuesto, otras mujeres, pero también la humanidad con una proyección universal pues estamos ante un discurso con proyección”. El valor de la enseñanza en los labios femeninos despliega una proclamación definitoria desde un espacio tradicionalmente denegado y rechazado.

Más adelante, el autor hace una propuesta integradora: “Podría hablarse, entonces, de un ‘evangelio femenino’ y de su aplicabilidad total a la vida cotidiana en todas las esferas como una alternativa al ‘mundo masculino’, tan predispuesto a la violencia y el abuso del poder y la fuerza”. Por el contrario, la manera propia en que las mujeres entienden, viven y transmiten la fe requiere ser asimilada por la humanidad entera, pero ahora como un modelo, no como un contraejemplo. Las mujeres, depositarias de una sabiduría ancestral, pue-den incorporarse plenamente a los espacios de decisión para forjar nuevas formas de convivencia.

En este mismo sentido, en “El mensaje de las mujeres o el seguimiento femenino de Jesús”, plantea: “Las mujeres no necesitan apologías ni insistir en que son igual de capaces que los hombres para ciertos trabajos aparentemente reservados a éstos. Lo que haremos aquí será una serie de observaciones sobre el significado de la presencia de las mujeres en el inicio canónico del Nuevo Testamento”.

En cuanto a la presencia reivindicativa, dice el autor: “Cada generación de cristianos y cristianas necesita, entonces, un acercamiento, paralelo y simultáneo, a las raíces de su fe, desde las diversas otredades que nos desafían a vivir la fe y la misión de una manera apelante y pertinente”.

El libro nos habla de la suma de las marginalidades de las mujeres (mujer, extranjera, pobre, viuda, sin hijos) en los textos y la necesidad de sobrevivir y ser visibilizadas; y con ello irremediablemente debemos preguntarnos también por esta misma interseccionalidad de marginalidades en el hoy de las mujeres, marginalidades a las que se suma de manera exacerbada la dura violencia desde todos los espacios. Por lo que la revisión bíblica que hace el autor, nos abre la puerta a la revisión contextual necesaria y pertinente para interpretar e interpretarnos.

La recuperación de la memoria de las mujeres que quedaron sin nombre (retomando a Schüssler Fiorenza) es una parte de la labor; pero otra, como él mismo lo dice, es leer esto a la luz de nuestro hoy. En la recuperación de las mujeres del texto, las del pasado y las también aquellas de las que hoy se omiten sus nombres detrás de argumento de servicio que nulifica el valor de las tareas. Tarea que no le corresponde sólo a las mujeres, sino también a los hombres y las instituciones que no han estado dispuestos a leer de otra forma sin sentir que se pierden los privilegios. Y para ello, nos da una pista un poco más adelante:

La Biblia es un verdadero aliado en esa revolución.
Las mujeres cristianas tienen entonces la obligación de rescatarse a sí mismas en las figuras bíblicas que las representan y las anticipan, en su lucha específica por instalar los valores del Reino de Dios en medio del ya largo conflicto entre el sexo dominante y el sexo dominado, el cual, según nos garantiza el Espíritu Santo, no prevalecerá.

Y yo agregaría a ello, no sólo las mujeres cristianas. Los hombres cristianos tienen la obligación de reconocer el valor de la otredad, de la presencia y el ministerio de las mujeres, pero también, de reconocer su papel en el mantenimiento de estructuras que lejos de este mismo mensaje, han buscado mantener a las mujeres en una posición de sumisión, y, transformarlos como parte de su labor.

Nos presenta la disidencia textual como una forma de interpelación para “no encerrar las potencialidades del texto bíblico dentro de esquemas preconcebidos que corren el riesgo de anquilosar su frescura e intensidad liberadora”. Y con ello nos invita a comprender que el texto no entiende de fronteras permanentes ni rígidas, sino que puede ser una fuente renovable de reflexión para nuevos entendimientos.

En la segunda parte, Leopoldo nos lleva por el proceso de ordenación y reconocimiento de los ministerios de las mujeres, la historia de Evangelina, Eva, Amparo, Karina y otras mujeres que lucharon por estar. Y duramente esto nos recuerda que en muchos casos el fruto obtenido, fue producto de una lucha personal y no estructural, situación que nos pide ser incisivos en los cuestionamientos y urgir la búsqueda de soluciones desde todos los espacios y a todos los niveles; pues evidencia que existe un desfase entre los procesos eclesiales de reconocimiento e inclusión de las mujeres en los diferentes ministerios y las luchas por los derechos de las mujeres.

Para ello nos propone trabajar en tres niveles: El informativo, formativo y estructural. Pienso que esto puede y debe ampliarse mucho más, pues dentro de cada uno de ellos se tiene una posibilidad enorme de construcción de un espacio eclesial y religioso diferente, de un espacio de conciencia, de conciencia crítica, vinculativa y articuladora.

Para terminar, comento que el libro cierra con “Las doce tesis de Xonacatlán”, pero yo quiero cerrar este comentario con un pequeño párrafo del autor:

Vaya que es grande la responsabilidad y la necesidad para abrir el diálogo que permita superar la barrera del género en la Iglesia. Ojalá tengamos como iglesia y como creyentes el valor suficiente para responder a este enorme desafío.
Por ello, lo que hoy se requiere son verdaderos cambios estructurales en la Iglesia, que tengan que ver con la despatriarcalización de todos los ministerios, y no solamente administrativos ni burocráticos.

2019/07/09

La Biblia del Oso y Casiodoro de Reina. Antología de textos (2019), selección y prólogo


México, Casa Unida de Publicaciones-Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, 2019, 270 pp.

La llamada Biblia del Oso, obra maestra del Siglo de Oro de las letras castellanas, está íntimamente ligada a la vida de su traductor. Sus esfuerzos y desvelos de 12 años completos, desde su salida del convento de San Isidoro hasta su publicación en Basilea, Suiza, están plasmados en cada página. Eso explica por qué en los textos recopilados en este volumen se habla indistintamente de ambos, como si se tratase de una auténtica unidad vital.

Luego de su recuperación en Inglaterra, la inmensa mayoría de lectores de habla hispana la ha reconocido como suya, por lo que se puede decir, sin exagerar, que vive en la sangre y en la memoria de todos los evangélicos, hombres y mujeres, de España y América Latina. Las persecuciones, asesinatos y emboscadas que acecharon a Casiodoro y a sus compañeros por toda Europa se vieron ampliamente compensados por la emoción que debió representar el ofrecimiento de ejemplares de la Biblia del Oso a la Universidad de Basilea y al municipio de Frankfurt, en su momento, verdaderos oasis de tolerancia y respeto por las ideas.

Al entrar clandestinamente a España, su destino natural, y ser aceptada después tan ampliamente en el ámbito hispanoamericano, se cumplió con creces el propósito original del traductor: llevar el mensaje divino al mayor número posible de personas. A 450 años de su parición, se ofrece este humilde y sentido homenaje.

PRESENTACIÓN

Plutarco Bonilla Acosta

La celebración del 450º aniversario de la publicación de la Biblia del Oso da razón de la presente Antología. Aunque dedicada esta celebración a esta traducción, una acotación se hace del todo indispensable: la Biblia del Oso existió, de por sí, solo por unos 33 años. A partir de 1602, y con muy pocas excepciones, el nombre de don Casiodoro de Reina estará inexorablemente vinculado al de don Cipriano de Valera. Por eso, hoy sólo se habla de la Biblia Reina-Valera. Desde entonces (1569/1602), muchas y, en ocasiones, turbulentas aguas han corrido por el cauce de la historia de las traducciones bíblicas, pero un hecho se nos presenta como irrefutable en este 2019: la historia del protestantismo de habla castellana no sólo sería inexplicable sin la Biblia del Oso, sino que ese mismo protestantismo no sería lo que es.

Las señeras figuras del Traductor original y del primer Revisor, las peripecias que tuvieron que vivir para ver sus sueños “convertidos en la conversión” de los españoles a la verdad del evangelio; las persecuciones que se desataron contra promotores, distribuidores y hasta contra lectores de esa traducción, pero sobre todo contra quienes aceptaron las enseñanzas de esa obra, al margen del cristianismo imperial, hacen de ella merecedora de que se le erijan monumentos, no de piedra, mármol o metal, sino de espíritu viviente, incrustados en las entrañas mismas de quienes hemos sido enriquecidos por su estudio.

Una rápida mirada al Índice de la presente Antología —preparada por ese enamorado y estudioso de las letras hispánicas que se llama Leopoldo Cervantes-Ortiz—, nos revela con claridad el universo temático que se ha desarrollado a lo largo de estas cuatro centurias y media, cuya insaciable y fecunda matriz ha sido la obra de aquellos dos monjes fugitivos y exiliados que nos dieron tan invaluable fruto. No lo olvidemos nunca: sin Reina no existiría el Valera de la Reina-Valera.

Toda labor humana está sujeta a la dictadura de las coordinadas espacio-temporales en las que se engendra y desarrolla. Pero contra las dictaduras existen las revoluciones…, también sujetas al mismo hado. Este hecho explica, respecto de la Biblia del Oso, dos fenómenos particulares: por una parte, que existan, con mayor o menor éxito, muchísimas revisiones, de antaño y hogaño, del texto clásico que conocemos como la Reina-Valera; y, por otra, que en el último siglo haya aparecido un número considerable de nuevas traducciones del libro sagrado de los cristianos. No es esta ocasión apropiada para valorar tales esfuerzos. Pero sí para acentuar el valor tanto de la obra original de don Casiodoro como de la noble tarea de poner esa obra a “su” día, realizada por don Cipriano.

La presente Antología es, así mismo, ocasión más que propicia para reiterar nuestra gratitud —la gratitud del pueblo que lee la Biblia en el idioma del Quijote— a Dios en primer lugar, y a esos dos grandes Caballeros. 

Tres Ríos, Costa Rica

Julio, 2019



 

2019/01/16

Juan Calvino: legado y trascendencia. Una visión antológica a 500 años (2019)


Barcelona, CLIE, 2019.

En el mundo de habla hispana el número de obras sobre Calvino es muy escaso. En buena parte de las iglesias que reivindican el legado de Calvino se desconozcan los alcances sociales y culturales de su obra. Este libro provee un estudio amplio de su vida.

Estamos ante un libro completamente distinto a todo lo publicado sobre Calvino hasta el día de hoy. No se trata de una biografía más de Juan Calvino, sino de biografías distintas, cada una de ellas analizando un aspecto distinto de su vida, de su obra o de su pensamiento.

El autor estructura estos trabajos sobre Calvino en nueve partes: Aspectos introductorios, Biografía, Panoramas generales, Institución de la Religión Cristiana, teología y exégesis, La ética calvinista, Ámbitos de influencia, Otros contextos, Epílogo. 

Además de los temas clásicos y habituales al hablar de Calvino y el calvinismo, figuran también otros temas innovadores y apasionantes como: "Calvino, fundador de una civilización" (E. Leonard), "Calvino y la opinión de los católicos de hoy" (A. Ganoczy), "Mujeres alrededor de Calvino" (I. Backus), "El extraño romance de Juan Calvino e Idelette de Bure", "El dinero y la propiedad" (A. Biéler), "Antecedentes de teología de liberación en la herencia calvinista" (R. Rosario Rodríguez), etcétera.

Una obra de consulta actual y de talla, imprescindible para todos los interesados en el tema de Calvino y la influencia del calvinismo en la iglesia y en la sociedad.

2018/10/16

Martín Lutero: legado y trascendencia. Una visión antológica a 500 años (2019)


Barcelona, CLIE, 2019.
Al conmemorar los 500 años del inicio de la Reforma Protestante en Alemania, salen a relucir muchos asuntos y algunos aspectos que, en ocasiones, no han recibido la atención que merecen. Ciertamente, la figura de Martín Lutero está en el centro de las celebraciones y los análisis, por lo que, al replantear su legado y los alcances de su labor reformadora y cultural, los nuevos enfoques la iluminan de otra manera. De ese modo, al aplicar nuevas metodologías de estudio histórico y teológico, las luces y sombras de su vida y obra llegan hasta nosotros desde percepciones que lo colocan en el contexto que vivió. Por todo ello es necesario hacer diversos cortes transversales para arribar a conclusiones provisionales sobre la trascendencia de la reformas religiosas del siglo XVI en nuestros días.

Las iglesias derivadas de aquellos conflictos religiosos y que hoy reivindican la herencia de Lutero y los demás reformadores harán muy bien en confrontarse con los pensamientos y acciones de Lutero para, así, desentrañar sus motivos y proyecciones. Mucho de lo que hizo (y dejó de hacer) ha reaparecido con frecuencia en la historia eclesiástica para recordar que la reforma de la iglesia es un proceso permanente e inacabado que le corresponde llevar a afecto a cada generación. No basta con repetir los hermosos lemas al respecto si no se tiene una actitud abierta al cambio y a las transformaciones profundas. Esta recopilación de textos sobre Lutero y la Reforma Protestante intenta contribuir a ese tipo de proyectos eclesiales, académicos y teológicos.

De aquí al cielo (Poemas-1984-2021)

  México, Casa Unida de Publicaciones, 2021. Prólogo HIJOS DEL MISTERIO Alfredo Pérez Alencart / Universidad de Salamanca   I Nace...